Dos escuelas del departamento de Canelones cuentan con el apoyo de una incubadora ambiental

Publicado en Hoy Canelones
17 de agosto de 2019

Ideas protegidas

La Greencubadora, iniciativa de tutorías a clubes de ciencia de la zona metropolitana, está trabajando con clubes de ciencia de las localidades de Santa Lucía y Las Violetas.

El proyecto une esfuerzos públicos, privados y de la sociedad civil. Este año trabaja en Canelones con la Escuela N° 140 ‘Mateo Legnani’, de Santa Lucía, que lleva adelante un proyecto sobre árboles y agricultura, y con la Escuela N° 88 ‘Alfred Nobel’, de Las Violetas, que estudia el compostaje y busca elaborar jabones biodegradables. Sebastián Casafúa, referente de La Greencubadora, conversó con HOY CANELONES y aportó más detalles sobre la labor en clubes de ciencia de escuelas de Canelones.

Bienvenido al club

El proyecto identifica clubes de ciencia de Montevideo, San José y Canelones cuyos objetivos de investigación estén relacionados con el medioambiente y les brinda apoyo técnico. La idea tiene el apoyo del Ministerio de Educación y Cultura, la ANEP, empresas privadas y la ONG El Abrojo. “Se armó un entramado muy interesante, con un trabajo súper apropiado y pertinente. Los resultados nos gratifican mucho”, comentó Casafúa.

El club ‘Los árboles de mi escuela’, de la Escuela N° 140, investiga las características de los árboles de la zona y analiza los efectos de algunas prácticas agrícolas en la Cuenca de Santa Lucía. La Escuela de Las Violetas, por su parte, cuenta con dos clubes apoyados por el emprendimiento: el grupo ‘Tenaces de la huerta’, que estudia cómo acelerar los procesos de compostaje para la huerta de la escuela, y los prescolares de ‘Ecojabones’, que buscan la forma de hacer detergentes y jabones biodegradables.

La Greencubadora visita las escuelas que apoya y trabaja con los niños en territorio. La dinámica ayuda a que los alumnos profundicen en temas científicos y estén mejor preparados para los encuentros de clubes de ciencia. “El sistema de clubes de ciencia es opcional, los docentes se involucran en un proyecto porque así lo sienten. Los maestros no necesariamente son expertos en el tema y tienen que recurrir a otros actores para que la investigación sea lo más efectiva posible. Agradecen mucho a todas las personas que se acercan”, contó Casafúa.

La Greencubadora realiza un llamado anual a clubes de escuelas públicas de la zona metropolitana que buscan recibir apoyo. Realiza luego una preselección y se pone a trabajar con los grupos de mayor puntaje.

Hacer los deberes

Casafúa destacó que el objetivo primordial de la propuesta es generar ciudadanos ambientalmente responsables. “Es positivo cuando se percibe una evolución en el trabajo y el interés de los chiquilines en desarrollar un tema. Incorporar esa temática a sus vidas cotidianas, para nosotros es lo más importante”, destacó el referente de la propuesta. “Es muy bueno percibir cómo mes a mes los chicos se superan, aprenden e incorporan conceptos”, agregó.

El proyecto también trabajó con la escuela N° 88 en el año 2017. “Es una escuela que trabaja muy bien los clubes de ciencia, tiene un espíritu ambiental marcado y definido”, indicó Casafúa. La iniciativa también ha brindado apoyo a otros centros educativos del departamento.

Febrero 2019. La incorporación del método científico en niños y niñas de las escuelas de Uruguay, y su contribución al desarrollo de propuestas creativas y comprometidas con el ambiente es el corazón de La Greencubadora, un programa de apoyo a clubes de ciencia que abordan temas ambientales.

¿Es posible construir una huerta reciclando neumáticos? ¿Cómo conservar y reproducir un árbol bajo cuya sombra Don José Artigas y Joaquín Lenzina (“Ansina”) mateaban en Paraguay? ¿Cuál es el abono más nutritivo para la huerta de la escuela? ¿Qué consecuencias tienen para el ambiente los residuos tóxicos que generamos al desechar nuestras computadoras? ¿Qué tan eficientes son los compost de lombriz para descomponer residuos orgánicos?

Estas son algunas de las preguntas que en 2018 motivaron a niños y niñas de diferentes escuelas a desarrollar proyectos de investigación vinculados con la naturaleza y el cuidado del ambiente. Cinco de esos grupos obtuvieron el apoyo de La Greencubadora, un programa de apoyo a proyectos escolares de investigación ambiental dentro del ámbito de Clubes de Ciencia, financiada por empresas privadas e implementada por el equipo del Programa Socioambiental de El Abrojo, entidad socia de La Liga Iberoamericana en Uruguay.

La Greencubadora existe desde 2017 y ha apoyado a grupos de escuelas públicas de diferentes localidades del área metropolitana (Montevideo, Canelones, San José).

Para participar, los Clubes de Ciencia de las Escuelas de la Zona Metropolitana se postulan a La Greencubadora con el apoyo de tutores y tuturas para desarrollar su proyecto. Para ello presentan su propuesta de investigación y la motivación que los lleva para solicitar el apoyo.

Proyectos seleccionados en 2018.
En 2018 fueron seleccionados los grupos de las escuelas de Parador Tajes y San Antonio del Departamento de Canelones, de la Escuela N° 45 de la ciudad de San José, de la Escuela N° 16 de Montevideo y un grupo de la Escuela Solar de Artigas de Asunción del Paraguay, sí, Paraguay, una escuela uruguaya en el vecino país.

Proyectos apoyados en 2018:
• SOBRE RUEDAS: Cultivando alimentos saludables sobre neumáticos en desuso, la huerta de la escuela va “sobre ruedas”.
• Escuela rural Nº4 de Barrancas Coloradas, Parador Tajes, Departamento de Canelones. MINIQUÍMICOS: Analizando el mejor suelo para producir mejores alimentos.
• Escuela Rural N° 25, San Antonio, Departamento de Canelones. LOS TÓXICOS: Conociendo materiales tóxicos de nuestras computadoras y sus efectos en el medio ambiente al desecharse.
• Escuela N° 45, San José de Mayo, Departamento de San José. LA VERMICOMPOSTERA: Evaluando la mejor manera de procesar alimentos orgánicos a escala doméstica.
• Escuela N° 16 “Suecia”, barrio Cordón, Departamento de Montevideo. PEQUEÑOS CIENTÍFICOS ARTIGUISTAS: Protegiendo y reproduciendo parte de nuestra historia. Escuela Solar de Artigas, Asunción del Paraguay.

La Escuela, el conocimiento y el mundo real.
Las tutorías llevadas adelante se basan en la metodología de Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP), la cual genera el entusiasmo e interés de niñas y niños al trabajar sobre temas que les motivan; además, son ellos/as mismos/as quienes buscan las respuestas a las preguntas que se plantean.

Se busca favorecer la organización y seguimiento de la investigación, sacando el mayor potencial de enseñanza y aprendizaje en cada etapa de la misma: aprender a plantearse preguntas, ponerse objetivos medibles, proponer una metodología a implementar, obtener resultados, evaluarlos y compartirlos.

Se trata de expandir la mirada, para ver cómo con sus conocimientos y experiencias logran atravesar los desafíos que se puedan imaginar.

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